Este cuerpo celeste se aproxima a la Tierra a una velocidad de 23,700 km/h, y su trayectoria ha captado la atención de expertos y aficionados de la astronomía.
Un paso seguro
Aunque la noticia puede evocar escenarios de películas de ciencia ficción, los científicos aseguran que no hay riesgo alguno de impacto.
Según el Asteroid Watch Dashboard de la NASA, el asteroide pasará a una distancia segura de 7.21 millones de kilómetros, lo que equivale a 18 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.
Jess Lee, astrónoma del Royal Greenwich Observatory, confirmó que esta proximidad es considerada un «casi roce» en términos astronómicos, pero sin amenaza para nuestro planeta.

Dimensiones y potencia destructiva
Con un diámetro estimado de entre 29 y 70 metros, el 2024 XN1 es lo suficientemente grande como para causar daños significativos en caso de colisión.
Según cálculos de la NASA, un objeto de estas dimensiones podría liberar una energía equivalente a 12 millones de toneladas de TNT, comparable al evento de Tunguska en 1908, cuando un asteroide devastó 80 millones de árboles en Siberia.
Vigilancia constante
El asteroide, detectado apenas 12 días antes de su máxima aproximación, evidenciando la dificultad de identificar objetos espaciales en trayectorias cercanas.
Tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea (ESA) emplean sistemas avanzados como el Near-Earth Object Coordination Center para monitorear posibles amenazas.
Este evento subraya la importancia de continuar invirtiendo en tecnología de defensa planetaria.
Lecciones del espacio
El acercamiento de 2024 XN1 coincide con los esfuerzos de la NASA para desarrollar estrategias de protección planetaria, como la misión DART (Double Asteroid Redirection Test).
Dicha misión, demostró la posibilidad de desviar asteroides mediante impacto cinético. Estos avances son esenciales para enfrentar posibles amenazas futuras.
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Otros visitantes espaciales
Durante las festividades, otros asteroides también pasarán cerca de la Tierra. El 2013 YB, un pequeño objeto de tres metros, se aproximará el 23 de diciembre sin riesgo alguno.
Mientras que el día de Navidad el 2021 BA2, de dimensiones similares al 2024 XN1, hará lo propio a una distancia aún menor.
Tras su paso actual, el 2024 XN1 no volverá a acercarse a la Tierra hasta enero de 2032, será su mayor proximidad proyectada para diciembre de 2106.
Este evento celestial, aunque inofensivo, recuerda la fragilidad de nuestro planeta frente a los fenómenos del espacio exterior.